Construido hacia el año 90 d. C. para los legionarios de Isca, el anfiteatro de Caerleon formaba parte de una comunidad militar. Sus restos de piedra y su óvalo cubierto de hierba ofrecen una experiencia distinta a la de una arena con muros altos: aquí importa más la planta que una fachada intacta.

Empieza por reconocer el óvalo y después compara las entradas y los muros conservados. Lo elegimos para comprender un anfiteatro a ras de suelo, sin buscar únicamente una silueta monumental. Cadw advierte que el mal tiempo puede embarrar el terreno y limitar el acceso; consulta su página antes de viajar.

Fuente patrimonial y de visitas.

Foto: Rob Purvis · CC BY-SA 2.0. Imagen redimensionada y recomprimida; se conserva su licencia.