El grito y Madonna fueron robados del Museo Munch de Oslo en 2004 y recuperados dos años después. MUNCH registra una mancha imposible de eliminar en la esquina inferior izquierda de El grito. Es otra versión distinta de la robada en la Galería Nacional noruega en 1994.
Esa huella física lo sitúa sobre la pareja de Fráncfort. Dresde gana por la alteración de todo un conjunto de joyas. Recuperar un objeto y recuperar su estado anterior son cosas distintas; una devolución exitosa puede dejar una pérdida irreversible.
Fuente: MUNCH.
Imagen: Edvard Munch · Dominio público. Redimensionada y recomprimida; derechos originales conservados.
