Maradona ganó el Balón de Oro del Mundial de 1986, en el que Argentina fue campeona. Es cuarto por un pico individual que hace emocionalmente convincente la idea de un jugador cargando con un equipo, sin olvidar que el fútbol es colectivo. Sus seguidores tienen una objeción fuerte: si prima el mejor torneo, puede ser tu número uno. Aquí equilibramos pico e influencia prolongada. La trayectoria más extensa de Cristiano Ronaldo gana esa comparación. ¿Es justo, o castiga un talento que las cifras no consiguen explicar?

Fuente: FIFA.

Foto: Doha Stadium Plus · CC BY 2.0. Redimensionada y recomprimida; misma licencia.