El GTO de 1964 incorporó un V8 de 389 pulgadas cúbicas a la gama intermedia Tempest de Pontiac mediante un paquete opcional. Lo importante es la combinación: un coche de tamaño familiar con una identidad mucho más deportiva. Elegimos este año inicial, sin confundirlo con todos los GTO posteriores.
Supera al Hemi ’Cuda porque priorizamos su influencia en la idea del muscle car, no el motor más espectacular. No inventó los coches americanos potentes. Si prefieres el espectáculo técnico, Plymouth puede ganar. ¿Merece el primer puesto la fórmula o su expresión más extrema?
Fuentes: Historia de GM.
