El Camaro Z/28 de 1969 utilizaba un V8 de 302 pulgadas cúbicas; el museo cataloga su ejemplar con 290 hp y cambio manual de cuatro marchas. Ofrece un argumento diferente al Chevelle de gran cilindrada. Z/28 y SS no son descripciones intercambiables del motor.
Supera al Challenger porque este conjunto mecánico aporta más contraste que otro pony car de gran motor. El 442 queda delante por nuestro énfasis en la fórmula tradicional. Si valoras primero el carácter de un pony car compacto, el Camaro sube: la cilindrada no decide todo. Elegimos una versión concreta.
Fuentes: Ficha del museo.
