Empieza por La ley del silencio (On the Waterfront, 1954): Brando expresa la vergüenza de Terry Malloy mediante vacilaciones. Compárala con la autoridad contenida de El padrino (1972). Ambas ganaron el Oscar al mejor actor.
Supera a Day-Lewis porque priorizamos la libertad expresiva de esas actuaciones y su modelo de naturalismo cinematográfico. Day-Lewis ofrece el mejor argumento de transformación. ¿Debe ganar quien cambia por completo para cada papel, o quien hace que un gesto pequeño parezca peligrosamente vivo?
Foto: Urpo Rouhiainen · CC BY 4.0. Optimizada; misma licencia.
